La decepción del plagio


Y luego de cuatro meses de intensa labor docente, sacando horas de donde no había para preparar presentaciones en Power Point, estudiar historia del periodismo, refrescar conocimientos, contextualizar históricamente los hechos… me encuentro con que mis estudiantes, ellos y ellas, en un porcentaje tan alto que me duele, acudieron al copy-paste, hicieron lo que desde el primer día les advertí conduciría a una quemazón sin remedio: PLAGIARON.

Y por más que les hablé de la importancia de citar la fuente, de poner entre comillas lo que no pensaron, las ideas de otro; por más que expliqué que plagiar es robar… me robaron.

Y cuando encuentro esta página de la universidad de Sevilla que aclara bien lo que es el plagio, siento que hice mi parte. Porque hasta las dudas me han asaltado: ¿no lo expliqué bien? ¿Será que no me entendieron?

Ya me ha pasado en alguna redacción. Encontrar un trabajo, diseñado con tal destreza, con cada párrafo de un sitio web diferente. Quien lo hace como estudiante lo hará como “profesional”. Tanto se empeñan en la trampa, a veces, que más valdría que hicieran el trabajo.

Una sociedad sin ideas originales está condenada al fracaso. Si las élites no quieren pensar, ¿qué nos queda?

~ por mariasoldevila en Julio 25, 2007.

22 comentarios to “La decepción del plagio”

  1. Es lamentable cuando uno se esmera en hacer un aporte significativo y te recompensan con tremendo plagio… además, no es acaso esto un insulto a la inteligencia del profesor/a.

  2. ¡Pero tú muy bien sabes que hasta Orlando Jorge Mera recurrió al plagio en un artículo en un periódico! Pero, honestamente, lo peor no fue que plagiara…lo peor fue que no lo admitiera.

  3. Te compadezco. Esos trabajos hasta leerlos resultan ruidosos y es porque sabes que no lo hizo el o la estudiante.

    Creo que mas que un insulto se ve como una subestimación a la capacidad del profesor la profesora. Hay quienes creen que no hay forma de detectarlo. Y tu que eres super aficcionada a estos menesteres.

    Mujer sigue bien. Yo, feliz de leerte.

    Abrazos

  4. Querida Maria I:
    Se lo que debes sentir. Es una gran decepción. Primero una se siente culpable y efectivamente se demanda, es que yo no les explique, no le dije tal o cual cosa? pero después ese sentimiento se convierte en rabia. Tantas explicaciones, tantas indicaciones, tantas compresiones y a veces, tantas complicidades para que al final nos paguen con esto?
    Sabes? por tomar decisiones radicales, como respuesta a esos comportamientos, fue que me gane la fama de ser “jodona” y pocos querian tomar clases conmigo en la universidad donde di clases, sólo porque les exigía y no hacia concesiones a la hora de calificar.
    Entiendo tu decepcion y tu dolor.
    Itania M.

  5. En el profesor, el caso es peor. Conozco bien de cerca la frustración de mi madre -que es catedrática- al ver a muchos jóvenes que poco o nada aportan a mejorar y expandir su conocimiento. No es un insulto a la inteligencia del profesor, es del estudiante, que es peor.

  6. Como diría Mario Benedetti, es una paráfrasis, ya que la memoria mía, plagada de tanta polilla y años, borra con frecuencia…. no es escandaloso el pecado original, sino las foto copias…..

  7. Tienes toda la razon, El problema no es plagiar una “asignacion del profesor” nada mas… sino las acciones futuras… te dire..En Washington DC…hace tan solo dos semanas,..comparecio ante la Asamblea de Educacion,.. el Deputy mayor Educacion Victor Reynoso,… que fue nombrado para renovar el sistema de educacion…y que hizo? lo plagio! del sistema de Carolina del Norte http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2007/07/09/AR2007070901268.html

  8. Lo lamentable es que usted no se anime a publicar los nombres de quienes le plagiaron y hacer lo propio en los murales de la universidad. Aporte totalmente a la erradicación del plagio. Usted dirige además un medio de prensa dominical. Anímese y escriba los nombres de cada alumno!

  9. Me adhiero COMPLETAMENTE a la sugerencia de Miguelina Madera. No hagas como los Ministros de Recaudaciones que anuncian evasión y no ofrecen la lista de los evasores.

  10. Durísimo el caso, mi querida amiga. Antiguo el plagio, en estos tiempos el vicio viene revestido de otros elementos: la vagancia vulgar y el “facilitismo” que ya ronda en atrofia mental. Y no solo es el texto, porque allí es fácil detectarlo.
    Es también en el arte, en la pintura por ejemplo, o la música. Y muchas veces, quizás la mayoría, siquiera se preocupan en saber quién fue la persona que puso su intelecto a funcionar para crear la pieza de la cual se están aprovechando de manera anti ética. Y peor, no solo son los estudiantes: ¡también muchos periodistas hacen uso del plagio!
    Por suerte hay gente como tú que respeta hasta la muerte el trabajo ajeno, algo que me consta, ahora más que nunca que tengo la dicha de compartir trabajo contigo.

  11. Queridas Miguelina y Yulendys (y al resto del solidario grupo),

    Quienes plagiaron recibirán su castigo, pero más que pensar en publicar los nombres o encabezar una vendetta, creo que en lo que debemos pensar los y las docentes es en cómo lograr que la ética se les aloje en los huesos.
    Nunca he creído en el miedo como arma para cambiar las cosas, no es permanente ni efectivo a largo plazo. Y por más triste que me hizo y hace sentir la situación, busco fórmulas para remediarla. No podemos olvidar que quienes plagian lo hacen porque vivimos en una sociedad que permite estas cosas, una sociedad en que la trampa es normal, aceptada.

    No me haré nunca cómplice de eso, por supuesto, pero tampoco creo que hay que condenar a muerte a quienes se equivocan. Todo el mundo merece la oportunidad, tras una sanción adecuada a su fallo, de darse cuenta de su error y cambiar. Yo espero que mis muchachos y muchachas aprendan su lección y que vayan al mundo a ser buenos profesionales. Pero confíen en que no me quedaré de brazos cruzados.

  12. Maria Isabel, creo que la próxima tarea a imponer a tus estudiantes es el siguiente artículo sobre el “Refrito”.

    http://www.saladeprensa.org/art648.htm

    Recomiendo su lectura y análisis. Un abrazo y muchos éxitos.

  13. Yo aquí, con la misma frustración. Sé perfectamente como te sientes, María I. Ayer publiqué mis notas, entre ellas cuatro F por plagio. Ese fue el colmo, pues les dije desde el primer día de clases que parte del final era que tras leer un libro que les recomendé, extrajeran las ideas principales y luego escribieran sus apreciaciones, su análisis acerca de ellas. Sabes qué? no sólo copiaron íntegramente, sino que hasta sus apreciaciones son copias de otros artículos sobre este libro bajados del rincondelvago.com, monografias.com, ensayistas.org, y muchísimas páginas más.
    Como dices, María, el plagio es lo peor, pero más aún es la poca esperanza que nos queda de prestigiar la profesión y la falta de confianza en el estudiantado, ahora todo el mundo está bajo sospecha.
    La mayoría de estos y estas jóvenes tiende al menor esfuerzo, al facilismo, a no leer, ni analizar, y encima a estimar que los y las profesoras somos estúpidos y, además, sin internet.

  14. bueno maria, creo que ese es un mal que ya eta extendido desde la primaria, la capacidad de investigar cada dia esta adormecida por el sonido del teclado, te admiro por tu posicion

  15. bolita….

    vendo una copiadora

  16. creo q es importante establecer una diferencia que ponga un limite a lo que es plagio. . . “el plagiador copia, el artista roba”. . . a veces recurrir a las ideas de otros para poder “articular” un concepto propio no es malo. Malo seria atribuirse a uno mismo aquella idea. Los estudiantes regularmente, tienen miedo de citar una fuente porque piensan que por hacerlo estan haciendo mal la tarea, que no han sido originales. La originalidad para mi no es una buena palabra, es mas bien una aspiracion de algunas personas. Es importante hacerles saber eso, no necesitan ser originales solo sinceros y profundos al plantear lo que piensan aunque le “roben” las ideas a los demas.

    Marcos Barinas

  17. Un comentario tardío sobre el tema pero bueno. De mi experiencia como profesor puedo atestiguar que el plagio es una situación que en muchos colegios de elite se deja pasar inadvertida cuando a profesores se les presiona para que los alumnos inscritos, de familias de élite, no sufran traumas si no llegan a ser estudiantes de mérito entre comillas. Se debe velar por la calidad claro está siempre y cuando no se toquen ciertas teclas que luego se traspasan a las aulas de las facultades. Muchos maestros de formación básica luchan por lograr objetivos profesionales en sus alumnos pero son los menos, y usualmente estos no perduran por el desencanto. Los otros, los que se mantienen, lo logran a través de mediocrizar la enseñanza y convertirse en populares y curiosamente en vitalicios. Esto tiene muchas excepciones, gracias a dios, a la regla, pero hay que admintir que también existe la otra cara de la moneda.

  18. Espero que esto te ayude:

    El maestro Juan Brito de la UASD, tenía un método muy original para explotar esa capacidad casi natural de plagiar que tienen muchos estudiantes. Consistía en pedirle al alumno que bajara de Internet algún trabajo escrito por otra persona, lo leyera y al final pusiera una opinión personal de una o dos páginas acerca del trabajo.

    Esto obligaba al estudiante a leer y usar la cabeza, pues aunque es bastante fácil encontrar y bajar un trabajo de Internet, es muy difícil encontrar una opinión personal que hable de un trabajo en especifico. Este método ponía al estudiante en una posición, donde poner un opinión personal era más sencillo que realizar el plagio (por la dificultad de encontrar material que plagiar).

    Claro, esta técnica no es infalible, pero dio muy buenos resultados en mi clase.

  19. Espero que esto te ayude:

    El maestro Juan Brito de la UASD, tenía un método muy original para explotar esa capacidad casi natural de plagiar que tienen muchos estudiantes. Consistía en pedirle al alumno que bajara de Internet algún trabajo escrito por otra persona, lo leyera y al final pusiera una opinión personal de una o dos páginas acerca del trabajo.

    Esto obligaba al estudiante a leer y usar la cabeza, pues aunque es bastante fácil encontrar y bajar un trabajo de Internet, es muy difícil encontrar una opinión personal que hable de un trabajo en especifico. Este método ponía al estudiante en una posición, donde poner un opinión personal era más sencillo que realizar el plagio (por la dificultad de encontrar material que plagiar).

    Claro, esta técnica no es infalible, pero dio muy buenos resultados en mi clase.

    Eduardo Tejeda

  20. Que fuerte (!!!!)… ya llegaron a mis oidos los ruidos de los resultados de esta clase y la verdad estoy de su lado María, l@s alumnos y alumnas deben poner de su parte para pensar bien que es lo que están haciendo, y más esto que hacemos que se supone debe de ser “original”.

  21. Original????. . . por que?

  22. No es que justfique los plagios ni mucho menos, al contrario desde mi punto de vista es lo que el periodista expone como la falta de el saber y la sobra de querer encontar las cosas tan faciles como con dar clik. A mi entender le toca en las demas clases abundar mas del plagio ya que es motivo de enviar personas a la horca. De mi parte le deseo suerte en todos sus proyectos del Listin Diario, de el 7mo Diario, de la PUCMM y de todo lo que desee hacer en su vida. Si algun dia me encuentro con usted la saludare con el mismo animo que me caracteriza y realmente le puedo decir que el plagio en historia del periodismo me marco por siempre.

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